Salamanca y Zamora: una ruta para amantes del buen comer.

Ahora que lo tengo fresco, tras finalizar el reciente viaje por Salamanca y Zamora (que me ha encantado y ya os contaré en posteriores publicaciones), os propongo un post distinto, centrado en la parte gastronómica de la ruta. Me moría de ganas por hacer un post relacionado con comida porque ¡me encanta! así que ya aprovecho y os lo coloco.

Tengo que decir que esta región de Castilla y León es brutal si os gusta la buena comida “made in spain”. Embutidos, jamones, quesos o vinos están a la orden del día y por cierto, si sois vegetarianos, por favor dejar de leer. Las imagenes siguientes pueden dañar vuestra sensibilidad. 🙂

A continuación os facilito un mapa con la ruta que realizamos y por la cual iré saltando de ciudad en ciudad a lo largo del post para mostraros los “detalles” gastronómicos que he podido disfrutar:

En primer lugar, mientras visitábamos Salamanca probamos el famoso “hornazo“. Se trata de una empanada, pero de las mejor echas que he visto, ya que normalmente va rellena de lomo de cerdo, chorizo, jamón y huevo cocido, algo “light” vamos. Si queréis un buen chute de energía mientras recorréis la catedral en busca de la rana, el astronauta, la calavera, etc…pillaros un buen trozo de este riquísimo bocado en cualquiera de las panaderías o pastelerías que encontréis porque no hay margen de error, en todos sitios te lo ponen exquisito.

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Hornazo salmantino.

Igualmente, no podéis abandonar esta ciudad sin antes probar algún plato con “farinato” del bueno; ya sea en revuelto, untado en pan o cualquiera de sus versiones, pero probadlo! Según nos contó un camarero en el Mesón Cervantes mientras cenábamos, se trata de un embutido típico de la región que no lleva carne. Al parecer, en las matanzas cuando ya habían aprovechado todo del cerdo para hacer jamones, chorizos, morcillas, etc…hacían embutido también con la manteca del cerdo pan, cebolla, pimentón y otras especias de donde obtenían estas longanizas riquísimas.

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Revuelto con huevos y farinato.

A modo de apunte, y para que vosotros aprovechéis cuando vayáis, nos hablaron especialmente bien de las costillas a la brasa del bar “bambú”, justo al lado de la plaza mayor. Desafortunadamente cuando nosotros fuimos estaba hasta arriba de gente y era imposible pedir nada, y eran solo las 8 de la tarde! Asique no pudimos probarlas. 😦 Espero que tengais mas suerte vosotros!

Decir que, en Salamanca casi toda la comida iba acompañada siempre por pan candeal como el que os enseño a continuación, tradicional por esta zona entre muchas otras del territorio español!

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Pan candeal, típico de la zona.

Ya en La Alberca, por cierto pueblo precioso en mitad del Parque Natural de Las Batuecas – Sierra de Francia, aprovechamos para comprar algo de productos de la región en la tienda de Josefa Hoyos, que nos recomendó un vecino del pueblo y la verdad que acertamos. El botín fue morcón, chorizos y un quesito de cabra al pimentón. Por ahora he probado el morcón y está delicioso! Lo demás, no tiene muy mala pinta verdad?

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Kit de supervivencia en La Alberca: Morcón, chorizo y queso de oveja semicurado.

Pero el plato que mas me ha impactado en todo el viaje estaba por venir y es que ya su nombre es raro: limón serrano. ¿Que os imagináis? Ni idea, ¿verdad?
Os explico: se trata de un plato típico de la serranía del sur de Salamanca así como del norte de Cáceres compuesto por embutidos (lomo y/o chorizo), huevo cocido, gajos de limón y naranja, vino tinto y ajo. Se sirve frío, como una ensalada y es típico en semana santa. Nos costó encontrar un lugar donde lo sirvieran, ya que no era temporada, pero finalmente nos pudimos marchar de La Alberca dándonos el capricho de probar tan curioso plato, y aunque no os lo creáis, pese a tal mezcla de sabores y productos, estaba buenísimo!!!

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El famoso limón serrano.

Ya en Ciudad Rodrigo, entrada la media tarde nos pasamos por el precioso Parador de Turismo de la ciudad, con unas vistas preciosas al río Águeda, no íbamos a hospedarnos pero para tomar un café y hacer tiempo hasta la noche nos valía.
Ya para la cena, esta vez iríamos de “tapeo” por la plaza mayor de la ciudad con bastante buena suerte. En el primer bar que probamos, nos pusieron tapa de farinato de nuevo, pero por lo que se ve el mejor farinato está en Ciudad Rodrigo y había que probar, pero esta vez era en formato croqueta y “tosta” con huevo de codorniz incluido, así como patatas bravas o auténticos torreznos. Estaba tan bueno como calorías tenía, o sea muchas. 🙂  Os recomiendo el Mesón La Paloma, donde podéis tanto tapear como cenar y todo estaba muy muy rico!

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Farinato versión croqueta y hornazo al fondo.

Proseguimos el viaje haciendo una breve parada en Hinojosa de Duero, donde habíamos oído que había buenos quesos y vinos. Explorando por el pueblo dimos con la factoría y tienda “Quesos de Hinojosa” donde añadí a la colección una buena cuña de queso de oveja curado.

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Queso de Oveja curado de “Quesos de Hinojosa”

Más adelante, ya acercándonos mas a la provincia de Zamora, volvimos a parar para probar si alguna de las bodegas que se anunciaban en la carretera estaría abierta para comprar unos vinos y ya finalizar el pack completo de supervivencia en Castilla y León. 🙂 Encontramos en el pueblo de Villarino de los Aires a la bodega “Viña Romana” donde nos encontramos en la puerta un pequeño cartel que decía: “si desean comprar vino de la bodega, por favor llamar a Chema y estaremos en la puerta en un momento”.

Dicho y echo, y aunque tardó algo mas, al ratito teníamos a “Chema” en la bodega enseñándonos toda la gama de vinos de la que disponían. Nos decidimos por unos tintos roble y crianza con D.O. Arribes del Duero. Aunque no soy ningún experto en vinos, os puedo decir que tenían bastante cuerpo, eran fuertecitos, pero muy bueno el sabor.

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Vinos D.O. Arribes del Duero de la bodega del “Chema”

Para finalizar la entrada, os proponemos una ruta de tapeo por la que fue nuestra última parada: Zamora. Nos la aconsejó la dueña del Hostal Cuqui, donde nos hospedamos y que os recomiendo, céntrico y buena calidad-precio. Por cierto, si os metéis en el link comprobaréis que el hostal hace honor a su nombre.

En fin, después de este paréntesis, a continuación os dejo indicada nuestra propuesta de tapeillo por Zamora:

  • Bar Los Lobos: en este lugar lo que hay que pedir son los pinchitos morunos. Es la gran especialidad. Hay picantes y sin, pero pinchitos. No dejéis de probarlos porque la carne está espectacular. Y ojo a la manera de pedir las tapas del camarero, a voz limpia.
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Pinchito y un buen vino D.O. Toro.
  • El caballero: aquí nos recomendaron las patatas bravas, que hay que decirlo todo, estaban muy ricas, pero yo como buen picantón fui con expectativas y la verdad es que no picaban nada. 😦 También tenéis que probar los mejillones al pimentón en este bar.
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Mejillones con pimentón, chipirones y patatas bravas mixtas.
  • Bar Bayadoliz: no me he confundido en el nombre, abajo tenéis foto como evidencia física. Este fue el lugar que mas me enamoró sin duda. Obligatorio probar sus “sandgüichez”, “pimchox” y “morziyax”. En especial la que mas me gustó fue la morcilla, que viene con manzana asada y está deliciosisisisimo! 🙂
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Morziya con manzana asada.
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Bayadoliz: llora Cervantes, llora.

Ojo, en Zamora, tenéis 2 zonas de bares: una es llamada como el propio bar “LOS TOROS” en la zona norte del casco antiguo; la otra zona está justo en la calle “HERREROS”. En esta segunda hay mogollón de bares, así que no solo os cerréis a los que os he comentado y explorad!

Nota extra: ya de vuelta para Madrid, hicimos una pequeña parada en Toro para ver la colegiata y de paso comer. 🙂 Tras muchas dudas porque nos gustaba TODO, tiramos de menú en un bar de la plaza mayor y tuvimos suerte porque todo estaba muy bueno (sopa castellana, judías, carrillada, albóndigas en salsa) y tengo que decir que era la primera vez que me ponen una olla para servirme la comida que quisiera pudiendo pedir rellenarla si me quedara con hambre. El camarero no sabía con quien hablaba…jejeje

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Olla de la cual me servía las alubias con costillas.

Nada mas que deciros salvo que gracias Castilla y León por tus viandas, volveré sin duda! Y también que si os habéis tragado todo el post, debéis estar muertos de hambre o de aburrimiento, una de dos! Así que ala, a comer o a hacer algo por la vida criaturas!  Cualquier duda o aclaración sobre alguno de los puntos, aquí esta un servidor como siempre para ayudaros!

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